Título: Thunderbolts*
Marvel
Studios regresa con una película muy particular; alejándose bastante de la
formula de producciones anteriores, llega a los cines: Thunderbolts*, el equipo
de antihéroes de Marvel que se juntan para una “misión”, pero a diferencia de
su contraparte en los comics, aquí se muestra algo completamente distinto, algo
que la audiencia parecía predecir, pero que resulta en algo mucho más
conmovedor.
Muchos
de los superhéroes han sido presentados como estos personajes que combaten a diferentes
villanos y salvan el día, sin embargo, hay historias que muestran la otra parte
que en un principio no se expone, ese lado humano que deja claro que
independientemente de tener superpoderes son personas desde un principio y como
cualquier persona tienen conflictos, pesares, traumas y eso es lo que vuelve
entrañables a personajes como Spider-Man o los X-Men. En Thuderbolts nos trae
de vuelta a personajes ya conocidos como Yelena, U.S. Agent, Ghost, Red
Guardian, Bucky y un roto Sentry, que aquí conocemos como Bob, pero que en vez
de verlos en actos heroicos o antiheroicos (considerando las características del
equipo y los integrantes) presenciamos los demonios que rondan en sus cabezas.
La
película nos muestra entretenidas escenas de acción con su característico humor
del estudio, que no le resta nada a la trama, ni a los personajes, pero su propósito
es otro, al igual que en las historietas profundizamos más en la mente de los
integrantes de los Thunderbolts, teniendo como excusa la inestabilidad mental
del nuevo personaje agregado al UCM, para que, a partir de ahí, estos antihéroes
salven el día y a ellos mismos. No es un bombardeo emocional, es preciso en lo
que quiere exponer, pero tiene un impacto al espectador o al menos así lo
sentí.
De
todas las películas post-Edgame, esta es una de las mejores, sino que la mejor,
ya que Marvel Studios no tiene muy claro el rumbo de su universo, pero a veces
es necesario este tipo de historias que se apartan un poco del canon
establecido. Como cualquier película, tiene sus errores; hay dos personajes que
vienen sobrando, al menos uno le dan un destino y el otro está por función de
la trama, pero cumple con su propósito y se perfila como de las mejores de esta
Saga del Multiverso.
Recuerda que cualquiera puede ser un Thunderbolt.
